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Preservación de Órganos-Parte IV

enero 22, 2008
Preservación Hipotérmica

La hipotermia es la técnica de preferencia para la preservación de órganos debido a que es simple, no requiere de equipo sofisticado, y permite el transporte con facilidad. El beneficio de la hipotermia ocurre debido a que disminuye el metabolismo. Los órganos expuestos a la isquemia normotérmica permanecen viables por períodos relativamente cortos de tiempo, usualmente menos de 1 hora.

Durante la isquemia caliente, la ausencia de oxígeno lleva a un rápido descenso de los niveles de ATP en las células, a una redistribución electrolítica a través de la membrana celuar, y a un descenso en las reacciones biosintéticas. Sin embrago, las reacciones biodegradables continúan; entre estas, la acumulación de ácido láctico, descenso del pH intracelular, proteólisis, y la peroxidación lipídica.

Con la hipotermia, las reacciones degradativas son considerablemente pausadas ero no se detienen del todo. Un descenso de 10-º C retrasa el metabolismo aproximadamente por un factor de 2. Enfriar un órgano de 37ºC a 0ºC disminuye el metabolismo por un factor de 12-13. La hipotermia por sí sola no es suficiente para la adecuada preservación debido al tiempo necesario para el uso óptimo de los órganos cadavéricos. Por lo tanto, el órgano debe ser irrigado con una solución de preservación adecuada.

Se utilizan dos técnicas de preservación hipotérmica: simple almacenamiento en frío, y la perfusión hipotérmica continua. Con el almacenamiento en frío, el órgano se irriga con una solución de preservación fría, y se coloca en una bolsa estéril inmersa en la solución. La bolsa estéril es colocada en otra bolsa que contiene hielo. Las ventajas de este tipo de técnica son: disponibilidad casi universal y la facilidad de transporte.

Con la perfusión hipotérmica continua, desarrollada por Belzer en 1967, una máquina es utilizada para irrigar continuamente líquido a través del órgano, lo que mantiene la bomba iónica y el metabolismo activos, incluyendo la síntesis de ATP y otras moléculas.
Para los riñones, la máquina de perfusión ofrece resultados superiores comparados al almacenamiento en frío. Con el simple almacenamiento, aproximadamente el 25-30% de los riñones transplantados han retrasado su función, pero con la perfusión mecánica, el rango es menor al 10%. El líquido perfundido es similar a la solución UW, excepto por el impermeante. Para la perfusión continua, se utiliza el gluconato en lugar del ácido lactobiónico.

Congelamiento y Descongelamiento

La criopreservación ha sido la fascinación de los científicos, que han intentado en múltiples ocasiones criopreservar órganos y hasta cuerpos enteros por medios convencionales de congelamiento y descongelamiento. Estos esfuerzos se han enfocado en las técnicas de transferencia que han servido para la preservación celular y órganos.Ciertos problemas han sido notados con este método. Por ejemplo, el embalaje celular en el órgano puede alcanzar el 80%, pero la preservación de células aisladas es técnicamente difícil a una concentración celular sobre el 20%.

Además, la presencia de diferentes tipos celulares, cada una con sus propios requerimientos para la criopreservación óptima, limita la recuperación de cada una cuando un único protocolo térmico es impuesto a todas las células.

Además, el hielo extracelular puede causar daño a la integridad estructural del órgano, particularmente al componente vascular, donde el hielo comunmente se forma. Pueden ocurrir fracturas mecánicas en los sólidos vitreosos que existen entre los cristales de hielo cuando un estrés térmico ocurre a bajas temperaturas. Estas fracturas separan partes del órgano de cada una.

Las uniones que se forman entre células y entre las células y sus membranas basales se interrumpen. Por último, el movimiento osmótico de agua intersticial causa estrés mecánico.Cada problema es una fuente formidable de daño, sobre aquellos que ya son bien conocidos de estudios de células en suspensión. La criopreservación de órganos enteros no es posible usando la tecnología actual.

Vitrificación

Quizás el abordaje más prometedor para la criopreservación de órganos enteros se encuentra en el proceso de vitrificación. Este es el proceso de tomar una solución acuosa y convertirla en un sólido amorfo.

Un líquido puede ser congelado por encima de su punto de fusión sin un cambio en su fase. La formación de hielo requiere primero la nucleación, un proceso por el cual un núcleo de hielo se forma espontáneamente. Con temperaturas bajas, el tamaño crítico de un núcleo disminuye y eventualmente se acerca al tamaño de los racimos de hielo e el líquido. La solución puede ser enfriada a la temperatura de nuecelación en un estado de superenfriamiento, pero por debajo del punto de cristalización. Este sólido amorfo es estable por debajo de este punto.

La vitrificación también puede ser lograda agregando solutos que desarrollan una estructura en el agua que debe ser rota para el crecimiento cristalino. Las moléculas del soluto impiden este crecimiento simplemente con el bloqueo de otras moléculas de agua e interfiriendo con las uniónes hidrogenadas necesarias para la formación de hielo. Tanto el abordaje cinético y el de soluto son aditivos. Por lo tanto, mientras se aumenta la concentración de soluto, el rango de enfriamiento necesario para la vitrificación disminuye.

El problema con la vitrificación de órganos es que cerca de la mitad del agua en el órgano debe ser reemplazada por moléculas de soluto para que pueda ocurrir la vitrificación. Las dificultades en desarrollar esta técnica con éxito incluyen la infusión de altas concentraciones de solutos vitrificantes dentro del órgano y removiendolos al descongelarlo y previniendo la fractura de los órganos durante el almacenamiento criogénico. Este método no es utilizado actualmente dentro de la transplantación de órganos.

La preservación de un órgano comienza cuando se identifica un donador, y el estado hemodinámico del donador debe ser mantenido adecuadamente para prevenir el daño al órgano(s) antes de su recuperación y preservación. Un órgano puede ser lesionado debido a la inestabilidad cardiovascular e hipotensión. Durante la operación para recuperar el órgano, la isquemia caliente debe ser minimizado y el órgano enfriado rápidamente in situ, o por medio de un procedimiento en la mesa pronto. Luego, el órgano se mantiene en un estado hipotérmico y transportado en este estado hasta que sea transplantado. El tiempo de isquemia fría debe ser mantenido dentro de los límites prescritos para el órgano en particular.

Cirugía Hepatobiliar y Transplante Hepático
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From → Transplante

One Comment
  1. karina permalink

    quisiera saber el tiempo de osquemia de cada organo a transpalntar!! gracias por su ayuda!!
    espero su respuesta!!

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